MCD Torreblanca gana su segunda Copa de la Reina de Fútbol Sala Femenino ante un combativo Arriva AD Alcorcón FSF
MCD Torreblanca conquistó la Copa de la Reina de fútbol sala femenino con una victoria ante Arriva AD Alcorcón FSF en una final que, por fin, llenó el pabellón de Móstoles Sur, aunque el torneo dejó un regusto agridulce por todo lo ocurrido dentro y fuera de la pista.
MCD Torreblanca es Campeón de la Copa de la Reina por segunda vez en su historia. Lo es con mérito, con autoridad y con la consistencia de un equipo que ha sabido competir cuando más lo necesitaba. Su victoria frente a un aguerrido Arriva AD Alcorcón FSF en la final de Móstoles cierra un torneo que, en el aspecto puramente deportivo, ha ofrecido momentos de altísimo nivel.
Pero la Copa de la Reina 2026 será recordada también por todo aquello que sucedió alrededor del 40×20: la polémica institucional sobre los horarios, las protestas de las jugadoras, las quejas sobre el nivel del arbitraje, los vergonzosos problemas de retransmisión y la preocupante afluencia de público que, salvo en la gran final, dejó al descubierto la brecha todavía existente entre el fútbol sala femenino de élite y su capacidad para llenar recintos.
Una victoria que confirma la tendencia

El triunfo de MCD Torreblanca no es casualidad. El conjunto melillense se ha consolidado como el gran dominador emergente del fútbol sala femenino, con presencia en finales consecutivas y una plantilla repleta de talento internacional. En Móstoles volvió a demostrar solidez, competitividad y una clara superioridad en los momentos clave del torneo, imponiéndose con autoridad hasta levantar el trofeo.
Es cierto que las melillenses tuvieron dificultades para eliminar a Poio en semifinales y para dar la vuelta a una final que se les había complicado por el gol inicial de Alcorcón. Pero la mayor pegada, la experiencia y el nivel de la plantilla de Torreblanca hacen que los partidos se inclinen poco a poco de su lado. Melilla es un equipo conformado para ganarlo todo: de momento ya ha levantado la Supercopa y la Copa. Siguiente parada: la Liga.
Arriva AD Alcorcón, por su parte, firmó un campeonato notable —incluido un contundente triunfo en semifinales ante el sorprendente Atco. Torcal—, pero en la final volvió a evidenciar la distancia que aún separa a los aspirantes de este nuevo gigante competitivo que es Torreblanca. En la Final jugó sus bazas: se adelantó en el marcador, tiró de orgullo y resistió hasta donde le alcanzaron las fuerzas. Con el 2-1 en contra aún seguía metido en el partido, pero el tercer gol terminó con las esperanzas alfareras. Alcorcón se marcha con un subcampeonato que iguala la mejor clasificación copera de su historia.
Una final que sí llenó el pabellón

El pabellón de Móstoles Sur, con una capacidad de apenas 500 espectadores, vivió su momento más vibrante en la final. El duelo entre MCD Torreblanca y Arriva AD Alcorcón congregó a un público entregado que generó una atmósfera digna de una gran cita. Fue, lamentablemente, la excepción y no la norma.
Durante los cuartos de final y las semifinales, las gradas presentaron una ocupación discreta, con numerosos huecos vacíos. Un escenario que, lejos de ser anecdótico, plantea una pregunta incómoda que el fútbol sala femenino ya no puede seguir esquivando.
¿Ha llegado el fútbol sala femenino a su techo?
El debate sobre el crecimiento del fútbol sala femenino en España no es nuevo, pero esta Copa de la Reina lo vuelve a poner sobre la mesa con una crudeza difícil de ignorar. Una instalación de apenas 500 plazas que no se llena en cuartos de final ni en semifinales —incluso con tres equipos de la Comunidad de Madrid y en días festivos— es un síntoma que merece un análisis honesto.
Es cierto que la sede no era la más adecuada por la trascendencia del torneo, por las escasas comodidades para los espectadores y por los problemas de visibilidad. Pero que ni siquiera así se llenara el pabellón salvo en la final evidencia que el deporte se enfrenta a un posible techo.
El fútbol sala femenino ha crecido de forma exponencial en organización, profesionalización y nivel competitivo, pero la captación de aficionados no ha seguido el mismo ritmo. La pregunta es pertinente: ¿está el fútbol sala femenino ante un techo estructural, condicionado por la falta de visibilidad, los horarios y una apuesta institucional todavía insuficiente? Los hechos de esta Copa de la Reina apuntan a que ese límite existe y que superarlo requerirá algo más que buenas intenciones.
El cruce de comunicados de la AJSFS, RFEF y ACFSF
🟣La secuencia:
1.- Horarios de la Copa de la Reina de Fútbol Sala Femenino. pic.twitter.com/rSpGgir8Gp— ZonaFutsal (@infozonafutsal) May 1, 2026
Uno de los episodios más reveladores del torneo no se disputó en la pista, sino en los despachos y en las redes sociales. La Asociación de Jugadoras de Fútbol Sala Femenino (AJSFS), la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) y la Asociación de Clubes de Fútbol Sala Femenino (ACFSF) protagonizaron un cruce de comunicados a propósito de los horarios fijados para las semifinales y la final.
La AJSFS denunció que los horarios no favorecían ni la integridad física de las jugadoras, ni la asistencia de público, ni la proyección mediática del torneo, cuestionando además el proceso de toma de decisiones. La RFEF y la ACFSF respondieron con sus propias versiones, en un intercambio que evidenció la falta de consenso y coordinación entre los organismos implicados. Que tres entidades directamente vinculadas a un mismo deporte no sean capaces de presentar un frente común es, en sí mismo, un problema significativo.
El malestar no se quedó en los despachos. En el inicio de los partidos de cuartos de final se produjo un gesto de protesta de las jugadoras, visibilizando su desacuerdo con la gestión del torneo.
RTVE Play: una oportunidad desaprovechada
Otro de los puntos negros del campeonato fue lo ocurrido en la retransmisión de algunos partidos de cuartos de final a través de RTVE Play. Varios encuentros se ofrecieron sin narración ni comentaristas, sin la voz que aporta contexto, emoción e identidad a cualquier retransmisión deportiva.
Imágenes en crudo, como si se tratara de una señal de prueba, para un torneo oficial de máximo nivel del deporte femenino español.
La televisión pública, que debería ser un pilar en la visibilidad del deporte femenino, ofreció en este caso un producto que difícilmente se aceptaría en competiciones masculinas, por minoritarias que fueran. El agravio es evidente, y la ausencia de explicaciones públicas resulta aún más preocupante.
La Copa de la Reina 2026 deja un campeón sólido que aspira al triplete y un torneo de alto nivel competitivo, pero también muchas preguntas abiertas. MCD Torreblanca reina en la pista, mientras fuera de ella el fútbol sala femenino sigue buscando su sitio definitivo.
El talento está. La estructura, todavía no del todo.
José A. Valle
Foto: RFEF
ZonaFutsal.com
#FútbolSalaFemenino
«Visibilizando el Fútbol Sala Femenino»
Compártelo:
- Haz clic para compartir en Twitter (Se abre en una ventana nueva)
- Haz clic para compartir en Facebook (Se abre en una ventana nueva)
- Haz clic para compartir en LinkedIn (Se abre en una ventana nueva)
- Haz clic para compartir en Pinterest (Se abre en una ventana nueva)
- Haz clic para compartir en WhatsApp (Se abre en una ventana nueva)
- Haz clic para enviar un enlace por correo electrónico a un amigo (Se abre en una ventana nueva)